domingo, 22 de abril de 2018

CLEVELAND CAVALIERS. SI TE DICEN QUE CAÍ.



A dos derrotas de ser eliminados en primera ronda.

Un panorama muy distinto al esperado por la franquicia de los Cleveland Cavaliers al comienzo de la presente temporada. 

Pese a la salida de Kirie Irving, que se aburrió de ser sólo vasallo de King James, las llegadas del pointguard All Star Isaiah Thomas, del viejo camarada de los Heat, D-Wade, más la penúltima oportunidad al que fue MVP, Derrick Rose, situaba a los Cavs, de nuevo, como favoritos para liderar la Conferencia Este y reencontrarse con los Warriors en la lucha por el anillo.




Sin embargo, la química no fue la esperada y tras sumar más derrotas de lo acostumbrado, se decide deshacer lo hecho, y apostar por la movilidad  del ala pívot Larry Nance Jr. y la velocidad de Jordan Clarkson , más el núcleo duro de los Cavaliers campeones del 2016. Aún así, la definitiva involución de Kevin Love que ha pasado de acumular dobles-dobles en Minnesota a ser un mero cuatro abierto más la caída en desgracia de Tristan Thompson, han dejado a Lebron James más solo que nunca en su objetivo de ganar un nuevo campeonato. 

Ante esto, no han tardado en aparecer los rumores que anticipan una nueva salida de James y son varios los posibles destinos:
¿Formar parte del renacimiento de Los Angeles Lakers o ser la guinda del pastel de los Sixers? ¿Liderar un nuevo Big Three con Harden y Chris Paul en Houston o intentar romper la maldición de los Clippers?

Compleja decisión para el que juega no sólo con sus rivales actuales sino contra los mitos del baloncesto norteamericano.

Pero… ¿merece la pena abandonar a Cleveland por segunda vez por arañar otro trofeo Larry O´Brien? ¿Hay más grandeza en los títulos o en el amor por unos colores? ¿En la actual NBA, es posible el retirarse en el equipo de tu vida o se debe repetir lo hecho por los O´Neal, Ewing, y Olajuwon que jugaron sus últimos partidos, lejos de las ciudades en las que habían hecho historia?

Estas preguntas está obligado a responder el que quiere ser considerado the greatest of all time y que, a sus 33 años, ya debe decidir cuál quiere que sea el broche a su carrera. 

Si quiere alguna pista, podría repasar lo que hacía Michael Jordan a su edad que fue volver a sus Chicago Bulls para un nuevo reinado de tres anillos consecutivos. O preguntarle a Tim Duncan qué significa ser de los Spurs, tanto en el éxito como en el fracaso.

Y también podría reflexionar que tiene más valor: jugar las Finales o dejar un legado de compromiso con el Estado que te vio nacer. 

viernes, 20 de abril de 2018

PHILADELPHIA 76ERS. LA LUZ AL FINAL DEL TUNEL



Tanking: Estrategia empleada por las franquicias del deporte norteamericano para conseguir mejores elecciones del draft, a través de incrementar su número de derrotas en temporada regular.

También fue el camino elegido por uno de los equipos clásicos de la NBA, los Philadelphia 76ers, para ser amos de su destino y asegurarse lugar de privilegio en la élite de la liga en la próxima década.

En el 2013, año en el que se inicia “el proceso”, los Sixers andaban buscando enfocar su proyecto. Pese a la salida del que había sido líder durante varias temporadas, el atlético forward André Iguodala, y el fiasco de Andrew Bynum (pívot frágil al que se le quitaron las ganas de jugar al basket tras ser campeón con los Lakers) la situación era sostenible. La frecuente aparición en playoffs y la progresión del Nº 2 del Draft 2010, Evan Turner, no anticipaban lo que estaba a punto de ocurrir: la demolición hasta los cimientos de la franquicia y el poner el punto de mira varios años en el futuro.

Cabe destacar que el tanking ya formaba parte de la NBA, pero casi siempre se había empleado con disimulo, cuando las temporadas se torcían por las lesiones o por dinámicas negativas, y el poder conseguir alguna perla universitaria se imponía a la vergüenza del fan.

Sin embargo, en este caso, el plan de General Manager Sam Hinkie era prepararse para temporadas de travesía por el desierto. La idea era librarse de los contratos largos y caros, llenar el roster de jugadores de la D-League, y atesorar picks altos en la lotería del draft.

Pese a ello, los dioses del basket, castigaron las argucias de Philadelphia con una plaga de lesiones que retrasaron la culminación del proceso. Dos temporadas tardó la explosión del gigante camerunés Joel Embiid (Nº3 Draft 14) y una temporada, el poder ver las cualidades de jugador total de Ben Simmons (Nº1 Draft 16). Así mismo, los incidentes fuera de la cancha y la evolución del baloncesto, hicieron que el campeón de la NCAA Jahlil Okafor  (Nº3 Draft 15) y su juego de pies, tampoco vieran la llegada a la tierra prometida de los playoffs.

Igual que le ocurrió al propio Sam Hinkie que fue sacrificado por los 76ers a instancias de una NBA que quiso ajusticiar al perverso ideólogo de la peor racha de victorias de la historia del deporte profesional.


Anyway, con Embiid y Simmons sanos y la llegada del talento croata, Darío Saric, se decide al fin, empezar a ganar. Se reviste el banquillo de anotación europea con Marco Bellinelli y Ersan Ilyasova, se trae de los Clippers la seguridad desde la larga distancia de J.J. Reddick, y se mantiene en el quinteto a un superviviente de la época oscura como Robert Covington, solvente en defensa y ataque.

Hasta el momento lideran la primera ronda de PO, 2-1 frente a los Miami Heat y se postulan como posibles rivales de unos mermados Celtics, en semifinales.

Un final feliz que sólo empaña lo que ha sido la tónica habitual de los Sixers durante este largo proceso. Su flamante Nº 1 del Draft del 2017, el base Markelle Fultz, debido a sus problemas de hombro, se ha perdido casi toda la temporada.

Nada que preocupe en exceso a una franquicia que se ha acostumbrado a convivir con la frustración y que ya roza con los dedos ser el mejor equipo de la Conferencia Este.


jueves, 19 de abril de 2018

UTAH JAZZ. LA REVUELTA TRANQUILA.



Empate a una victoria y el factor cancha a favor.

Con ese botín viajan a los Jazz de regreso a Salt Lake City para encarar el resto de la eliminatoria con los OKC del actual MVP Russel Westbrook.

Resultado sorprendente tendiendo en cuenta que los Thunder habían hecho el esfuerzo de contentar a Westbrook con los All-Stars Paul George y Carmelo Anthony, tratando de evitar que siga a los Durant, Harden e Ibaka…que buscaron el éxito, lejos de la franquicia de Oklahoma.

Precisamente, ese gusto por los traspasos ostentosos y las apuestas inmediatas es justo lo opuesto de lo que se practica en las oficinas de Utah Jazz.

Proyectos a medio-largo plazo, asentados en elecciones de draft y plantillas con mucho espacio para el jugador extranjero, sin prejuicios para trasladarse a un pueblo grande como es Salt Lake. Hogar de una de las congregaciones mormona más grande de todo el país, hay poco que hacer en la ciudad para divertirse salvo ir a ver a unos Jazz que se quedaron huérfanos a principios de temporada, de su estrella, el alero Gordon Hayward.

Tras siete temporadas, el ex de Butler escogió el lógico camino para las figuras blancas y se fue a los Celtics, dejando desolado a un Ricky Rubio que llegaba con ganas de probar por fin la sensación de jugar la postemporada. Y es que el talento para el tapón y la intimidación de Rudy Gobert o la solvencia bajo los aros de Derrick Favors no eran, a priori, argumentos de peso para creer en que el equipo consiguiese volver a alcanzar los playoffs.

Anyway, lo que no sabía el base del Masnou era que, poco antes que él, había llegado a la franquicia la llave para que ya se hable de Utah, si no como aspirante al anillo, sí como un proyecto joven y sólido al que jugadores de nivel quieran sumarse.



Esa llave es Donovan Mitchell. Escolta, 1,91m, número 13º del Draft del 2017 y firme aspirante a rookie del año. A su candidatura aporta su fantástico físico, su explosivo uno-contra-uno y un descaro, impropio de su juventud, que ya lo ha convertido en líder de los Jazz.

A Mitchell unimos los puntos que, por fin, aporta Ricky Rubio, la experiencia de Joe Ingles, la defensa de Jae Crowder…más las ideas claras del entrenador Quin Snyder, y obtenemos muchas ganas de sentir cómo rugirá el próximo sábado el Vivint Smart Home Arena, en el tercer partido de una eliminatoria que se anticipa larga y disputada.

Al fondo del banquillo de los Utah, estará un joven y escuálido base que seguro recuerda cómo era el ambiente el día de partido en los tiempos en los que los Utah Jazz quisieron hacerle frente a la leyenda.

Un tal David Stockton.


viernes, 29 de diciembre de 2017

BACKSTREET BOYS. MÁS GRANDES QUE LA VIDA (I)


“We had some great pop songs
and We sang the shit out of them ”
Kevin Richardson



     En Septiembre de 1999, el Into the Millenium Tour, regresa a EE. UU, con el cartel sold-out en la puerta de más de 75 Arenas de toda la geografía norteamericana.

El disco que presentan rompe uno tras otro records de ventas, son portada de la Rolling Stone y su segundo single, emitido día y noche por la Mtv, hace honor a la gigantesca dimensión que han alcanzado los Backstreet Boys.

“Larger than life”…Más grandes que la vida…carta de agradecimiento a las fans que convirtieron a un pequeña boyband de Orlando, Florida en un fenómeno social que perdura hoy en día.

El formato boyband tal y cómo lo conocemos actualmente, ya existía antes de los Backstreet Boys. Su referencia directa fueron los New Kids On The Block que triunfaron a finales de los 80 y fueron contemporáneos de los británicos Take That. Anyway, BSB tienen algo de lo que suelen carecer estas agrupaciones: CANCIONES.

Y será a través de su música que repasaremos una trayectoria que ya encara su tercera década.

Acompáñenme en este viaje repleto de apoteósicos temas de amor eterno, videoclips multimillonarios, adicciones varias, carpetas de instituto forradas con los Boys apretadas contra la entrepierna de las fans, giras mundiales, bailes sincrónicos, y sueños de gloria…


TELL ME THAT I´M DREAMING (1993)
 

A principios de los 90, una vez el manager Lou Perlman tiene conformada la formación clásica con Kevin, Brian, A.J., Nick y Howie, decide pulir a los chicos con clases intensivas de baile y canto, y foguearlos en actuaciones por los institutos de la zona. 

La influencia principal de la banda son los Boyz II Men, grupo vocal de Philadelphia de inmenso éxito comercial en aquella época. Los BSB no se acercan a las cristalinas armonías de los Boyz II Men pero aportan al cocktail aspectos atractivos para el gran público tales como las coreografías, su juventud y, sobre todo, que son blancos.
  




Quit Playing Games (With My Heart)-BACKSTREET BOYS (1996)


No obstante, los Backstreet no estaban alcanzado las cotas de popularidad en su país natal para las que estaban destinados. Así que Perlman decide llevar a cabo una maniobra envolvente y asaltar Europa como paso previo a la conquista de América.

Dicho asalto se saldó con conciertos en los que se larvó el fenómeno fan que llegaría después, con adolescentes de toda Centroeuropa suspirando por los Boys y un viaje a los Cheiron Estudios de Estocolmo donde especialistas en el sonido eurodance tales como Denniz Pop o Max Martin, le añadirían un groove distinto y erigirían el sonido BSB de aquella época.

Así mismo, en el single "Quit playing games", la predilección de las fans por los rasgos aniñados de Nick llevó a que se eliminasen las pistas de Brian y se sustituyesen por las de Nick, siendo esto fiel reflejo de un factor, la rivalidad entre Brian y Nick como lideres vocales de la banda, que se daría durante toda la trayectoria de los Backstreet Boys.



EVERYBODY (BACKSTREET´S BACK)-BACKSTREET´S BACK (1997)


Brillante homenaje al clip del “Thriller” de Michael Jackson en el que los Boys se transmutan en los monstruos clásicos de la Universal, en un muy pegadizo single en el que brilla mi Backstreet Boy favorito: A.J.

La nuez moscada en el enorme helado de vainilla que son los BSB. El chico malo, cubierto de tatuajes y piercings, con manicura negra y rimmel en los ojos. No obstante, el personaje terminaría devorando al hombre, llevándolo a una lucha contra el alcohol y la cocaína que todavía libra hoy en día.

Así mismo, en aquel tiempo, su manager Lou Perlman quiso repetir el éxito de los BSB creando la boyband NSYNC. Mi respeto a Justin Timberlake y a su trayectoria en solitario, pero no tienen media canción buena ni una gota de talento.



I WANT IT THAT WAY – MILLENIUM (1999)



El “Hotel California” de los BSB.

Hit de mayor éxito y cita ineludible en cualquier actuación de la banda, alcanzó el Número 1 en más de 25 países y llevó a los Boys a jugar la Champions de las superestrellas del pop.

Y esto lo consiguió un medio tiempo de letra sin sentido, que se alejaba bastante de singles anteriores. Anyway, en la canción (y en el videoclip) lucen todas las virtudes de los Backstreet Boys: el oro molido en la garganta de Brian, los avasalladores estribillos, el encanto de Nick, los irresistibles coros donde unen sus voces los cinco,…y las fans, siempre las fans.

Cabe destacar el rol cada vez más residual de Howie, sobre todo, teniendo en cuenta que, inicialmente, el grupo fue diseñado para que él fuese el líder. Sinceramente, me parece un vocalista bastante competente pero tiene el carisma de una acelga guisada y no veo que aporte demasiado, más allá de cubrir la cuota latina.



SHAPE OF MY HEART- BLACK & BLUE (2000)


Aún sin asimilar todo lo vivido con “Millenium”(1999), los BSB entran en estudio sabedores que los gustos de su ahora ferviente público pueden variar en cuestión de meses. “Black &Blue” (2000) aunque no sea el Greatest Hits que fue su anterior trabajo, es un digno sucesor con singles tan potentes como “Everyone” con la que abrían los conciertos de la gira, “The Call” o las baladas “More than that” y, mi favorita “Shape of my heart”.

El ABC de las canciones de amor de los Backstreet Boys: Intro de Brian, solos de A.J. y de Nick, con unos coros que se repiten y se repiten creciendo en intensidad hasta (2:37) que explota en un cierre apoteósico con los cinco Backstreet elevando sus voces para mostrar la forma de su corazón.

La gira consiguiente no se conformó con pisar territorios conocidos y alcanzó Brasil, Argentina, Venezuela, Panamá, Puerto Rico y Japón. No obstante, también tuvieron que pagar el precio de querer volar tan alto. 

El Black & Blue Tour tuvo que detenerse por el ingreso en rehabilitación de A.J. tras que sus evidentes adicciones interfirieran en su rendimiento con la banda. 

Una solución más amable que la que tenía prevista Kevin cuando intentó derribar la puerta de su habitación.


A esto se unen demandas contra su discográfica y los intentos de Nick de lanzar su carrera en solitario, como obstáculos que derivaron en un futuro incierto.

 Más Backstreet Boys próximamente en la Triple Amenaza..

miércoles, 6 de diciembre de 2017

RETAZOS: ROD STEWART


Repaso salteado y asonante de la vida y carrera de un vocalista muy especial
Porque los 80 hubieran sido menos 80 sin Rod the Mod, sus mechas rubias, sus apoteósicos temazos de soft rock y su pose de fucker definitivo.
Con ustedes, Sir Rod Stewart.




Single del "The Best of Rod Stewart" (1989), se la tomó prestada a Tom Waits, que no le da la chispa que le aporta Stewart. Porque a pesar de haber nacido en Londres, Rod sabe llevarse a su terreno esta fábula neoyorquina en la que se pregunta sí la volverá a ver esta noche, en el tren que va al downtown. Número 1 en USA y mi canción favorita de su repertorio.


Tres matrimonios y un ejercito de top models rubias, no han conseguido que Rod Stewart olvide a su gran amor: El Celtic de Glasgow.
El 7 de Noviembre del 2012, en partido de fase de grupos, el Celtic derrotó 2-1 a todo un F. C. Barcelona y el viejo Rod no pudo reprimir lágrimas de pura emoción.


En mi Top 3 de Mtv Unpluggeds favoritos con el de Kiss y el de Alice In Chains.
Rod Stewart, el momento justo de madurez para revisitar todo ese enorme legado de su repertorio de los 70s, el regreso de viejos amigos de los Faces como Ronnie Wood, una atmósfera especial, clásicos inmortales como "Tonight´s the night", "Reason to believe", "The first cut is the deepest"...y esta "Maggie May" consiguieron construir un vehículo ideal para conocer al hombre que cantaría con feeling hasta el "cumpleaños feliz".


El siempre denostado paso de los rockeros por la música Disco ha dado, para mí, temazos como "Miss You" de los Stones, "I was made for loving you" de Kiss... y este irresistible "Da ya think..." que fue el tercer Número 1 de Rod en los States. El propio Rod ha declarado sentirse arrepentido de aquella etapa y de las pintas con la que salía a escena, aunque yo, hoy en día, la entiendo como la llave para que América le abriera las puertas.

Rod y Elton fueron vecinos durante una etapa y se hicieron amigos gracias a aficiones comunes: el fútbol y la cocaína.

Actualmente, se echa en falta una escena de soft rock con artistas como Rod Stewart, Paul McCartney, Bryan Ferry, Tina Turner...que no cambiaron el rumbo de la música pero que animaban el billboard con singles tan melódicos como esta "Baby Jane" a la que Rod rogaba que volviera a su lado.

Tras aportar el "Twistin the night away" a la BSO de "El Chip Prodigioso" (1987), Rod Stewart participa, junto a Sting y Bryan Adams, en el single que encabezaría el soundtrack de "Los Tres Mosqueteros"(1993).
La peli no vale gran cosa, pero la canción fue un enorme éxito gracias a la combinación de varios factores: Un compositor como Adams que tras "Robin Hood, príncipe de los ladrones" (1991) sabía darle al público justo lo que demandaba en productos de este tipo, la exquisita producción de "Mutt" Lange (Def Leppard, Foreigner...) y, por supuesto, todo el savoir faire que derrocha Rod tanto en su interpretación como en el videoclip.


Rod afrontó el Siglo XXI, encarando un cáncer de tiroides y un nuevo divorcio. Así mismo, la escasa repercusión de sus trabajos con material propio, le llevó a un largo recorrido de discos de covers, repasando el cancionero norteamericano.
No obstante, aún le quedaban un puñado de buenas canciones dentro y en 2013, Rod publica "Time". Un disco sencillo y sincero con el que consiguió encabezar las listas de ventas británicas, más de tres décadas después.
El cuarto single fue "Can´t stop me now" homenaje póstumo a su padre y al impulso que recibió de este, para conseguir que el mundo conociera la música de Rod Stewart.


Habrá quien considere a Rod Stewart más intérprete que compositor, y es verdad que, una franja importante de su carrera, la ha dedicado a convertir en éxitos, temas ajenos.
No obstante, Rod tiene suficientes hits propios ("Maggie May", "Tonight is the night", "Young turks"...) como para no acomplejarse y, además, cuando Stewart hinchó de épica escocesa "Rhythm of my heart" el público volvió a responder y llevó el single a lo más alto de las listas en 1991.



Si Rod Stewart se hubiera retirado en 1975, seguro que, hoy en día, seguiría siendo recordado por haber liderado una banda tan especial como The Faces.
Pocos grupos tan cool como estos malditos del rock que llenaron su breve carrera de temazos como este "Had me a real good time".





Muy fan de los aires folkies de "Love is", primer single de "Another country" (2015), pero hay que reconocer también la fuerza de "Please".
Las incursiones en el Soul han sido una constante en la carrera de Rod ya sea versionando a su idolo Sam Cooke o incluso, publicando un disco entero enfocado a ese género ("Soulbook"(2009)), y el amor por ese estilo explota en una gran canción que ayudó a que su último trabajo consiguiese llegar a ser platino en Gran Bretaña.





"Atlantic Crossing"(1975) supuso un hito importante para la carrera de Rod: dejar Londres por Los Angeles, la ruptura definitiva con The Faces, la evolución de su música hacia el pop...y su decisión firme de convertirse en una estrella mundial.
Este disco contiene la conmovedora "I dont want to talk about it", canción hilvanada a la vida de gran parte de su audiencia como demuestra la reacción que obtiene cada vez que la interpreta en directo.




Rod con parte de su prole.
Las multitudinarias giras de Stewart durante la decada de los 80 hicieron que este no mantuviera demasiado contacto con sus dos primeros hijos (Kimberly y Sean). Pero cuando llegó Ruby, Rod decidió que iba a disfrutar de su paternidad y que iba a estar junto a su hija desde el principio.
Inspirado por esto, compuso la mítica "Forever Young", segundo single de Out of order (1988).


viernes, 11 de agosto de 2017

MILWAUKEE BUCKS. EL FUTURO YA ESTÁ AQUÍ.




Pese a que ahora son un firme candidato a dominar el Este cuando llegue el declive de Lebron, los últimos años de los Bucks no habrían sido halagüeños para el equipo del Estado de Wisconsin.

El contrato multimillonario que le firmaron en 2013 a su atlético center, Larry Sanders, fue “agradecido” por este, con peleas en clubs nocturnos, suspensiones por consumo de marihuana y una apresurada retirada del baloncesto en 2015, aquejado de un trastorno ansioso-depresivo.

Tampoco su flamante Número 2 del Draft 2014, el alero Jabari Parker ha conseguido demostrar con los mayores, el gran talento anotador que exhibió con los Blue Devils de Duke. En Febrero se rompió por segunda vez el ligamento cruzado anterior de su  rodilla izquierda, y las lesiones están, de momento, mermando la trayectoria del llamado nuevo Carmelo Anthony.

Y si los jóvenes no estaban respondiendo, los veteranos tampoco mejoraron la franquicia. El traspaso del espectacular Monta Ellis por O.J. Mayo en 2013, fue un fiasco que se saldó con la suspensión de Mayo, por dos años (!) por consumo de drogas.

Anyway, lo que no sabían en el Bradley Center, es que, ocultos en el roster de los Bucks, estaban los diamantes en bruto que iban hacer que la NBA volviese su mirada, por primera vez en muchas temporadas, hacia la pequeña Milwaukee.


Khris Middleton: Nº 39 del Draft, procedente de Texas AM&M, llegó a los Bucks en el 2013, como complemento del traspaso que llevó al irregular Brandon Jennings a Detroit. Pocos esperaban que llegase el máximo anotador (18,2 pts. por partido en la 2015-2016) del nuevo proyecto comandado por el entrenador Jason Kidd. Un 2-3 con excelente tiro exterior, que parece un jugador de los 70s, más centrado en los fundamentos que en el físico.
Una grave lesión muscular por la que se perdió los primeros 50 partidos de la temporada 16-17, y la eclosión de un titán heleno, han hecho que ya no sea tan nombrado como  antes, pero está claro que los posibles éxitos de Milwaukee pasan por la finura de la muñeca de Kris Middleton.


Malcom Brogdon: Habría que remontarse a los años 60s y a Willis Reed, para encontrar un Segunda Ronda que alcanza el premio al Rookie del Año. El point guard Michael Brogdon alcanzó el galardón gracias a la solidez que demuestra en todas las labores propias de su puesto. Brogdon es capaz tanto de tirar de tres como de atacar el aro, así mismo, de sus años en la Universidad de Virginia le queda el gusto por el juego de pase y un desarrollado I.Q. basketball, que seguro es del agrado de Jason Kidd.
En una NBA obsesionada por encontrar al “next big thing”, es bueno que Brogdon y sus 24 años, hayan conseguido aportar madurez a una liga cada vez más llena de proyectos frustrados.



Thon Maker: Es verdad que aún más proyecto que realidad, pero es imposible no ilusionarse con este esbelto gigante de 2,16 m. natural de Sudán del Sur y que, huyendo de la guerra, ha encontrado su sitio en la NBA. Elegido en la décima posición del Draft del 2016, sus minutos en cancha se vieron doblados en los playoffs de este año, gracias a su intensidad defensiva, su amenaza desde el triple y a una capacidad atlética, impropia de su tamaño.
Y yo confío en que este miembro de la tribu de los Dinka (como Manute Bol), un exotismo en la presente NBA del small ball,  pueda ejercer de catalizador y favorecer, con su rebote e intimidación, que el contraataque sea otra de las armas de Milwaukee Bucks.


Giannis Antetokounmpo: Difícil describir a este jugador con palabras: 2, 11m., físico muy potente que le permite tanto correr la cancha como jugar por encima del aro; gran envergadura y enormes manos para taponar y robar; capaz de jugar el puestos de escolta, alero y ala pívot…un monstruo que ya está entre los 20 primeros en las 6 categorías estadísticas principales y que apuntan a un próximo MVP de la NBA.
Si Andrés Montes viviese seguro que le buscaría un apodo relacionado con sus orígenes griegos (Giannis es de padres nigerianos, pero nació en Atenas) o adaptaría la descripción que una vez imaginó cuando los Duncan, Garnett y compañía llegaron a la liga, y bautizaría a Giannis Antetokounmpo como el jugador del Siglo XXII. 

A la causa colaboran la evolución en ataque de Tony Snell, las jugadas sucias de Matthew Dellavedova y el talento de espaldas al aro de Greg Monroe…, habitantes de esa jungla de brazos largos, juventud y ansias de ser el futuro de la Conferencia Este, que ya son los Milwaukee Bucks. 


 FEAR THE DEER!

sábado, 24 de septiembre de 2016

LECCIONES DE ESTILO.

Metallica anuncian smokings de lujo y las estrellas de la NBA se acercan a Francia para impregnarse de la moda europea. Signos inequívocos de que llegó la hora de cuidar la estética con el mismo esmero con el que ya muchos cuidan su cuerpo.

Sin embargo, el hombre moderno que quiere transmitir con su imagen, se siente agobiado sobre qué rumbo tomar: ¿Ubersexual o Spornsexual?, ¿Normcore o Vintage? ¿Enterramos ya a los hipsters?  ¿Es pronto para iniciar el revival 90s?…   la solución está en acudir a los iconos.

Recurrir a los maestros y buscar en ellos ideas que adaptar a armarios más modestos. También hace falta no perder de vista los patinazos que se deben evitar, cuando muchos se exceden al querer innovar.


DWYANE WADE.

Con su regreso a Chicago, los Bulls ganan experiencia en playoffs, capacidad de penetración y liderazgo. Así mismo, también consiguen que el espectáculo comience, no con el salto inicial, sino con la llegada de D-Wade al United Center. Los que aún relacionen este deporte con la cultura Hip Hop, se sorprenderán con la explosión de sofisticación que acompaña la entrada del ya ex-escolta de los Heat a las canchas de la NBA.

Clase!


Fiel seguidor de los nuevos cánones que hoy imperan en la cultura afroamericana (IMPRESCINDIBLE el documental “Black Dandy” (2015), actualmente, en MoviStar +), el camino desde el autobús hasta el vestuario es para Wade una pasarela que le ha conducido a ser elegido por GQ y Esquire como uno de los más elegantes del planeta. El primero en poner de moda el estilo preppy entre los jugadores, era impactante verle vestido con gafas de pasta, pajaritas, chalecos, pantalones de pinza, chaquetas de tweed a cuadros o rebecas de cachemir, cual nerd escapado de “La Revancha de los Novatos” (1984). No obstante, cuando la broma dejó de tener gracia, “Flash” Wade supo evolucionar de forma impecable, adaptando el colorido fluor, propio de la ciudad de Miami, a la sastrería europea.

En su reciente paso por la París Fashion Week, seguro que habrá tomado buena nota, y este otoño, en Chicago seguirá dando lecciones de cómo el hombre negro del nuevo siglo, debe abrazar las últimas tendencias y olvidarse de gorras, pantalones caídos y cadenas de oro.


RYAN REYNOLDS.

Aún tambaleándose por el monumental fracaso de “Green Lantern” (2011), Ryan quiso reconducir su carrera con productos de mayor calidad como aquella “The Captive” (2014) que presentó en el Festival de Cannes de ese año.

La película no sé,  pero la combinación con la que se dejo ver en el bulevar de la Croisette aquella mañana de Mayo fue imponente. Ya la combinación de colores de americana, camisa y pantalón era muy atinada, pero Ryan sabe que la victoria está en los detalles: los Derby sin calcetines y los lunares del pañuelo. ¡Bravo!


A partir de ese momento, las cámaras se giraron hacia el otro Ryan canadiense y este supo estar a la altura, no defraudando ni en la alfombra roja ni en situaciones más informales como aeropuertos o relajados paseos con la pequeña James que pronto se dará cuenta de lo cool que es su padre.


CARY GRANT.

Un consejo: no vean las películas de Cary Grant. Ni “Con la muerte en los talones” (1959) , ni “Historias de Filadelfia” (1940), ni, mucho menos, “Atrapa a un ladrón”(1955).

No lo vean flotar por las fiestas de la Alta Sociedad, con trajes esculpidos en su cuerpo.

No lo vean dando clases de cómo caminar, de cómo sentarse, de cómo emulsionar savoir faire levantando una ceja.

No se hagan eso. No se sientan empequeñecer en el sofá bajo la losa de: “Yo nunca me acercaré a él”.




JUDE LAW.

Con también sombras en su armario (esos gorros de lana, esas camisetas de pico… ¿Por qué, Jude? ¿Por qué?), al actor londinense se le debe perdonar todo porque aún perdura el recuerdo de su Dickie Greenleaf, frívolo playboy acechado por Matt Damon en “El Talento de Mr. Ripley” (1999).
 
WTF??

Digno heredero del Delon de los 60s, nadie ha sabido interpretar el estilo mediterráneo como hizo Law en esta película, demostrando que la altas temperaturas no van reñidas con el buen gusto: Espontáneo y casual, durante el día; refinado y atrevido por la noche, es difícil no aplaudir el estilo de Jude Law, que también salió airoso cuando vistió los trajes de la bandera de la flema británica, Sir Michael Caine, en “Alfie” (2004) y “La Huella” (2007).