sábado, 31 de marzo de 2012

OKLAHOMA CITY THUNDER. TEMPORADA DE TORNADOS O LA HORA DE LA ARAÑA.



    Se juega como se vive. El carácter de una ciudad se hace notar en el estilo de juego de los equipos que allí residen. El showtime sólo podía haber nacido al calor de los focos de Hollywood. La dureza de la gente de Detroit se hacía notar en la defensa de los Bad Boys y la melancolía del pequeño estado de New Jersey, casi siempre ha sido la seña de identidad de los Nets.

Oklahoma City, en el corazón de la zona de las grandes llanuras norteamericana, es escenario ideal para la formación de tormentas. Las masas de aire frío del norte convergen con el cálido aire tropical del sur, provocando un gran número de torbellinos en el período que va desde Abril a Septiembre.

En este año, un invierno benévolo a hecho que se viva una temporada de tornados inusualmente intensa. Hasta el punto de que se han contagiado en el Chesapeake Energy Arena, y los Thunder han formado su tornado particular.

La unión entre el instinto por apoderarse del balón rival y la explosividad con la que vuelan al contraataque, han confluido para que Oklahoma City Thunder sean líderes en la conferencia Oeste y uno de los favoritos para hacerse con el anillo de campeón de la NBA.



Entre sus armas para lograrlo, la furia anotadora del ex base de UCLA, Russell Westbrook, la tenacidad defensiva del escolta suizo Thabo Sefolosha,y, una  pareja interior que une la fuerza intimidatoria de Serge Ibaka, a la consistencia en la pintura de Kendrick Perkins, que es lo más parecido a un rinoceronte que ha pisado una cancha de baloncesto.

Justamente, la llegada de Perkins en la pasada temporada, fue uno de los pasos definitivos hacia la madurez que dieron los de OKC. Tras caer frente a Lakers en 1ª ronda del 2010, se sacrificó al malogrado power forward Jeff Green, un 3-4 ofensivo que llevaba en la franquicia desde la época de Seattle, por alguien capaz de hacer frente a los pívots angelinos y un jugador que ya había olido el aroma del éxito con los Celtics campeones del 2008. 

Desde el banquillo, la clase old school de James Harden y ese otro extraño elemento llamado Derek Fisher, el experimentado point guard, que también parece fichado para clavársela a Los Angeles desde una esquina en un posible cruce en postemporada.


Un roster sólido que poco podría hacer si Kevin Durant no defendiese también la (horrorosa) camiseta de los Thunder.

Con aspecto de haber sido sacado de la lucha por los derechos civiles del Dr. King o Malcom X.  Durantula es un alero atípico sin referencias claras con las que compararse en la historia de la liga.

Una envergadura de center con muñeca de escolta. Una sombra escurridiza con el mínimo de musculatura para machacar el aro y sin un gramo del ego que acumulan jugadores con menos currículum.

De su paso por Texas University, queda la gesta aún no igualada, de acaparar todos los títulos individuales siendo novato. En la NBA, rookie del año, All-Star, mejor quinteto, máximo anotador de la liga…y con USA Basketball, la decisión de liderar a una selección de perfil bajo como la que ganó al Mundial de Turquía.

Un hombre tranquilo que desecha participar de un concurso de mates, necesitado de nombres conocidos, para participar en el de triples.

Alguien diferente que oculta sus tatuajes y deja para sí mismo, el tributo a sus orígenes en Maryland, a su infancia junto a su madre y su abuela, y, al recuerdo de su entrenador en high school, tiroteado en el jardín de su casa.



Una estrella que, en su inseparable mochila guarda una Biblia en lugar de un arma, y con una personalidad sin los recelos que despierta su rival por el MVP, Lebron James.

En su camino para el título, si nos atenemos a la clasificación, se encontraran con unos viejos rockeros que  jamás morirán, los San Antonio Spurs.

Why can´t we be friends?
Veteranos curtidos que, con la retirada del número 12 de Bruce “Lee” Bowen y el retorno del Capitán Jack, pueden tener la tentación de reavivar el estilo de los Spurs del 2003, que te emboscaban en cada rincón del parqué y a los que, en lugar de un anillo, les dieron un cinturón de campeón de Wrestling.

Si consiguen superarles, con el permiso de los Bulls, deberán hacer frente a una tormenta tropical, originada en el Golfo de Méjico, al sur de Florida.

Unos Miami Heat, similares en forma que no en espíritu. También fieros en defensa, nacidos para correr y basados en la anotación exterior. Tan semejantes que incluso comparten los mismos puntos débiles: entrenadores con poca cintura en los momentos complicados y el carecer de una referencia interior ofensiva.

Habrá que ver si el coach de Oklahoma, Scott Brooks, ha aprendido de la eliminación el pasado año en un quinto partido frente a Dallas que terminó con sus pívots titulares en el banquillo, y con el base suplente lanzando (y fallando) tiros decisivos. Y, habrá que ver si Ibaka puede terminar de pulir su juego en el poste para cuando se atasquen en playoffs.


Un aperitivo de esa posible final NBA, se vivió el pasado domingo en el hogar de los Thunder. Allí, los Heat no supieron atajar el vendaval de ataque de OKC y volvieron a Miami, sintiendo el escozor por la picadura de una tarántula que sabe que su momento está cerca.


lunes, 26 de marzo de 2012

BLIND MELON. FREE BIRD.




   A veces, el éxito masivo de los músicos que nos gustan nos aleja de ellos.  El poder disfrutar de un grupo que apenas nadie recuerda hace que sientas una especie de orgullo y que lo veas como algo propio.

Frente a unos 80s más sectarios, los 90s abrieron de orejas a los aficionados al rock y supusieron el nacimiento de multitud de bandas que llevaban el crossover y la fusión por bandera.

Mientras el resto de los grupos miraban a su alrededor y agarraban de distintos géneros para formar su propuesta. El sonido Blind Melon se enraíza en el rock más clásico, situándoles como una suerte de Black Crowes de la música alternativa, o unos Jane´s Addiction más folkies.

La historia del grupo comienza en Los Angeles. Hasta allí se había trasladado desde Lafayette, Indiana, un joven Shannon Hoon. Su adolescencia había estado marcada por su transito de brillante deportista en el instituto a chico problemático, enamorado de la música y de las drogas.

Asfixiado por el ambiente rural de Lafayette, necesita de nuevos horizontes y decide viajar a la soleada California para intentar ser músico.

Allí conoce en una fiesta a Brad Smith (bajo) y Roger Stevens (guitarra) que están montando un grupo. Tienen en común el provenir de pequeños pueblos del Medio Este y el desprecio por la escena Glam angelina. Deciden hacerle una audición en la que Shannon coge una guitarra e interpreta su tema Change.

Su dulce voz y el sentimiento  con el que le canta a la necesidad de buscar tu camino y perseguir tus sueños, le abre las puertas de la banda, que es completada por Chris Thorn (guitarra) y Glenn Graham (batería).   

En el seno del grupo, frente a unos compañeros de carácter más apacible, pronto destaca el temperamento y el talento de Hoon, que lo erigen como líder de Blind Melon.



Graban una maqueta que llama la atención de Capitol Records que les ofrece la oportunidad de grabar un disco. Así mismo, se ven beneficiados por la inesperada popularidad que les da la relación de Shannon con un paisano de Lafayette, que también vive en L.A.

Como todo pueblerino en la gran ciudad, había contactado con alguien que, años atrás, también se había bajado de la guagua con una brizna de trigo en los labios, un compañero de clase de su hermana mayor que cantaba en una banda de rock. Un tal Axl Rose.

Rose no sólo le invita a participar de la grabación de los Use your Illusion (1991), sino que le pide que aparezca en el clip de Don´t Cry.

La presencia de Shannon haciéndole coros a todo unos Guns n´ Roses en la azotea de aquel rascacielos, mientras zumban los helicópteros, le facilita a Blind Melon el poder trabajar con el productor Rick Pharasar, famoso por haber grabado el Ten (1991) de Pearl Jam, en lo que sería su primer LP.

Aires de Zeppelin, Grateful Dead o los Allman Bros flotan sobre las cálidas melodías de su homónimo debut Blind Melon (1992)Desde la nostalgia del hogar de Tones of Home, a la enérgica I Wonder o la urgencia de Timeen la que ya se apunta como el desenfreno de Los Angeles está haciendo mella en la frágil mente de Shannon, Blind Melon se desmarcan de sus coetáneos en la honestidad y frescura con la que afrontan su afán por pasar el desgarro grunge por el tamiz de las jam bands de los 70s.

La sencilla No Rain, se convierte en un hit y su clip, con la banda tocando en un prado mientras la niña abeja busca quien la acepte, los identifica como la banda retro de la generación X.

Giras con los Stones,  Guns n´ Roses o Lenny Kravitz y las 4 millones de copias vendidas de su disco los llevan a poder participar del multitudinario festival Woodstock´94.



La fuerza de la actuación de Hoon, cubierto con una túnica blanca y empapado en LSD, aún hoy, sobrecoge. 

Al borde del derrumbe, el vocalista refulge  y se vacía sobre el escenario, dejando claro tanto la autenticidad con la que siente su música como que sus demonios le estaban empujando hacia un prematuro final.

Ni el ingreso en una clínica de desintoxicación, la muerte de Kurt Cobain, o el próximo nacimiento de su hija Nico Blue frenan a un Hoon al borde del abismo.





La banda se marcha a New Orleans para la grabación de su segundo album con el productor Andy Wallace (Slayer, Nirvana, Jeff Buckley).

Quieren impregnarse de su escena jazzística. Sin embargo, el lado oscuro de la ciudad atrapa a Shannon que se abraza con más fuerza a sus adicciones. 

Esto no hace resentirse a la calidad musical de un Soup (1995) en el que poco queda del optimismo de Blind Melon (1992). 


Historias sobre asesinatos, drogas o suicidios, pueblan un trabajo menos luminoso que su antecesor y más exigente con el oyente.

Sin embargo, consiguen cuajar un disco maduro, que le regala al que le preste un poco de atención, el privilegio de poder saborear una obra atemporal y profunda en la que la verdad que encierra Walk, el terso  encanto de Mouthful of Cavities, o la majestuosidad de St. Andrew´s Fall apuntan nuevos parajes para el sonido Blind Melon que, por desgracia, no se pudieron explorar.




La mañana del 21 de Octubre de 1995, tras un viaje desde Houston en una nube de cocaína, llegan de nuevo a New Orleans para una actuación en el club Tipitina´s. Todo el grupo sube a sus habitaciones del Le Meridien Hotel, menos un inquieto Shannon Hoon que, tras telefonear a su novia, regresa al bus de gira para no volver a salir de allí.

Tenía 28 años.

Sus restos descansan en Dayton, Indiana. Fue enterrado descalzo, con su camisa de Amsterdam y su bowl de cereales. En su lápida se puede leer un extracto de la primera canción que compuso. Una estrofa de Change en la que se dice I know we can’t all stay here forever so I want to write my words on the face of today and they’ll paint it".

La discografía Blind Melon se completa con un disco de rarezas, Nico (1996), tan bueno como sus dos hermanos mayores, y un directo, Live at the Capitol (2006).

El intento de resucitar la banda con nuevo cantante y nuevo disco, el correcto For my friends (2008), pronto se marchita debido a la intensa sombra de un cantante irrepetible que soñaba con tener siempre 16 años y ser libre.


viernes, 2 de marzo de 2012

ARE U A JUGGALO? LA BASURA BLANCA SE VA DE CARNAVAL.



1993. Gira Carnival of Carnage. Tras interpretar The Juggla (El malabarista?), un inspirado Violent J, se dirige al público y los bautiza como Juggalos.

Ese fue el inicio.

Desde los suburbios de Detroit (dónde si no?), Insane Clown Posse han forjado un imperio a base de pintarle una cara de payaso a la América más redneck.

Esto no Hip Hop MTV, esto no es Gangsta Rap, es el Carnaval Oscuro que llega a la ciudad para que los Wicked Clowns, Violent J y Shaggy 2 Dope, escupan sus rimas de sangre y horror.


Al grito de Whoop, Whoop, el imparable ascenso de los I.C.P., más que en una música de calidad cuestionable, se ha basado en apropiarse del soneto inscrito en la base de la Estatua de la Libertad y ahora ser ellos los que acogen a los desamparados, a los rendidos, a las masas hacinadas en el alumbramiento de una nueva nación, la Juggalo Nation.

Miles y miles de cafres de la América profunda que auparon su disco Bang! Pow! Boom! (2009) a los primeros puestos del Billboard y a los que les resbala que se burlen de ellos en el Saturday Night Live, que los tachen de gang peligroso o que la parafernalia Juggalo se prohíba en los high schools.


Viven su fantasía, se sienten FAMILIA y se rinden al lirismo de Miracles, donde los I.C.P. se maravillan de la cantidad de milagros que presenciamos cada día como las jirafas (!) o los imanes (!!). O lucen con orgullo cualquier producto de la factoría Psychopathic Records, un inmenso merchandising que cuenta con camisetas, películas, zapatillas deportivas, programas de radio, libros (esto lo consumen algo menos), una bebida energética o el imprescindible colgante Hatchet,… Incluso tienen su propio campeonato de Wrestling, (Juggalo Championship Wrestling). 

Aunque donde el fenómeno Juggalo se hace más patente es en el Gathering of the Juggalos.

Incomparable festival anual al que, tras pedir días de asuntos propios en el McDonalds, acuden todos los juggalos y juggalettes que se precien de serlo, para pintarse la cara con spray, ponerse ciegos a Faygo y disfrutar, en esta su 13ª edición, de los inevitables Insane Clown Posse, y sus discípulos directos, Twiztid (mis favoritos!), Blaze, el rapper nativo ABK o, el nuevo Juggalo, Vanilla Ice (!!!).


Testimonio de esa experiencia y del perfil de los que allí acuden, el soberbio documental "American Juggalo" del director Sean Dunne, que en 23 minutos radiografía a estos entrañables tarados que viven con una pasión sin igual, su amor por la música.


Así que,
JUGGALOS, JUGGALETTES
MMFWCL EVERYONE
WHOOP,WHOOP!!!!!!