sábado, 7 de julio de 2012

STEVE NASH. EL EXPRESO DE MEDIANOCHE.

- Coach D’Antoni ¿Por qué no pidió un tiempo muerto para preparar una última jugada?
- Lo dejé en manos de Steve, que sabe más que yo sobre como actuar en estos casos.


   Año 2004. El brillo de los anillos de los últimos campeones, Spurs y Pistons, señala el camino del éxito al resto de la liga. Basket táctico de posesiones eternas y jugadores teledirigidos desde el banquillo. Una idea perniciosa que viajó por las oficinas de muchas franquicias hasta posarse en la mente del dueño de los Dallas Mavericks, Mark Cuban.


Un frustrado Cuban que se dejó convencer por quienes pensaban que con Steve Nash jugando de 1, no se le podía hacer frente a San Antonio o a Lakers, que el equipo llegaba asfixiado a los finales de partido por el alto ritmo que imponía el base canadiense, que era un coladero en defensa, y que no debía renovar a un jugador de treinta años.

Seducido por los bíceps de Devin Harris, Cuban no retuvo a su point-guard All-Star y bendijo su retorno al desierto de Arizona.

En los Phoenix Suns, equipo que lo eligió en el puesto 15 del draft, Nash encontró un traje a medida para su estilo de juego. Un entrenador ultraofensivo, y un roster de jugadores (Amare, Marion, Johnson, Richardson…) encantados de acompañar las galopadas del genio de Johanesburgo.

Juntos fueron un relámpago que iluminó la NBA y al que los árbitros y las lesiones les privaron de poder disputar el título.

A nivel individual, Nash se calzó las zapatillas de Larry Bird y consiguió dos MVPs consecutivos que dieron lustre al historial de un jugador, capaz de teletransportar el balón a las manos del compañero libre de marca, sólo con la fuerza de su privilegiada mente para el basket de ataque.

Año 2012. Los avances de la ciencia médica y la preparación física (o lo que sea), estira carreras hasta la cuarentena y se ofrecen contratos multianuales a veteranos como Garnett (36 años) y Jason Kidd (39 años), mientras que a Samurai Camby (38 años) le ronda media liga,  Chauncey Billups (35 años) seguirá siendo un Clipper en el 2013, y Ray Allen (37 años) ficha por los Heat campeones que piensan que todavía le quedan triples en la cartuchera.


En este paisaje, los 38 años de Steve Nash no son obstáculo para que Toronto Raptors le ofrezca 36 millones de dólares por tres años y la oportunidad de colgar las botas en su país de origen.

El deseo de jugar en un equipo con aspiraciones tras el ocaso de las últimas temporadas en los Suns, hizo que el pasado miércoles lo tuviese casi hecho con los Knicks de su amigo Stoudemire.

Sin embargo, los recelos que siempre despierta la errática franquicia de la Gran Manzana, empujó a Nash a subirse a otro tren, un expreso sin paradas que cruzaba el país con destino California.


Los Ángeles Lakers, cambian elecciones del draft que apuntalen la reconstrucción de Phoenix Suns por un talento puro que pueda encauzar el enorme potencial ofensivo de una plantilla que el año pasado se quiso que jugase como el Olimpiakos.

Todavía con la sombra del gigante de Orlando sobrevolando el Staples Center, se busca reforzar aún más el roster angelino con un joven alero que añada su infinita clase y espíritu de lucha al equipo de púrpura y oro.

Un tal Grant Hill que en Octubre soplará una tarta con cuarenta velas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario